martes, octubre 14, 2008

Gente ordinaria, cine extraordinario



Viendo la tele vi que están pasando una serie americana que se llama Sexy Money aquí y Dirty Sexy Money en los Estados Unidos. Trata sobre una familia de multimillonarios neoyorquinos que además de ricos y poderosos, resulta que son también sexys. No he visto ningún capítulo todavía pero me interesó mucho ver a Donald Sutherland como protagonista de la serie. Me sorprendió ver lo viejo que esta Donald aunque todavía guarda esa mirada intensa y penetrante que le ayuda a personificar fácilmente a un malo en una película pero aun mejor cuando hace de bueno porque le da un aura de serenidad y bondad inescrutables.

Después de ver repetido el anuncio de la serie varias veces en la TV, me dio ganas de repetir una de sus mejores películas, Ordinary People, dirigida por Robert Redford. Esta película fue la ganadora de cuatro Oscares incluyendo mejor película, mejor director y mejor guión del año 1980.

La película, basada en el libro de Judith Guest del mismo nombre, trata sobre una familia ordinaria y normal americana. El problema es que el hijo adolescente, interpretado por Timothy Hutton, desde el principio de la película tiene un trauma psicológico desconocido para nosotros que aparentemente ha sucedido poco antes de empezar la película. La trama se desarrolla acompañando al hijo a superar su trauma y desvelar la causa del mismo enfrentarse con sus amigos de colegio, un psiquiatra y la relación con su padre y madre interpretados por el mencionado Donald Sutherland y por una fría y genial Mary Tyler Moore.

Gente Ordinaria es un ejemplo de cómo llevar el ritmo cinematográfico y de mantener la tensión dramática y el interés del espectador al soltar piezas de información poco a poco y en el momento justo. Personalmente a mi me recuerda y me parece como una antecesora a American Beauty, rompiendo con el esteriotipo de la familia perfecta americana y mostrando a todos los integrantes del hogar como seres complejos con problemas internos grandes que normalmente quieren callar y guardar, pero que un día explotan en un momento de catarsis y liberación. Mary Tyler Moore prodría ser fácilmente Carolyn Burnham y Tomothy Hutton podría ser fácilmente Jane Burnhan.

Buena peli para los que les guste el drama-psicológico y para los que dicen que en Estados Unidos no se hace cine íntimo y con sentimiento.

martes, octubre 02, 2007

Una Cita

"The only -ism Hollywood believes in is plagiarism".

Dorothy Parker (American writer)

jueves, septiembre 20, 2007

Del documental al hecho hay mucho trecho




Recientemente alguien me argumentó que algo era verdad diciendo que lo había visto en un documental. Yo le dije que eso tenía menos sentido que la gente que dice que algo es verdad porque lo han leído en algún sitio. Me parece chistoso que la gente todavía piense que un documental es igual a realidad. ¿Es que nadie les enseñó la diferencia entre realidad y verosimilitud? Siempre que cualquier cosa pasa a través del objetivo de una cámara o por la pluma de un escritor, ya está sujeto a su propia interpretación, la realidad deja de serlo en el momento que ocurre.

Un día hablando con mis suegros, me contaban que estaban enfadados porque habían visto la película de Troya de Brad Pitt y no entendían como habían podido hacer una película así. Decían que: "Eso no es lo que sucede en el libro". Yo les respondí que una película debería tener responsabilidad narrativa pero desafortunadamente no la tienen. Un director puede filmar y representar a su antojo todo lo que se le de la gana. Troya es la visión de “la Iliada” de Wolfgang Petersen y no la verdadera de Homero. Así como “La pasión de Cristo” es la visión de Cristo del loco del Mel Gibson o “El Padrino” es la interpretación de Coppola del libro de Mario Puzzo. Unos lo hacen mejor que otros pero sigue siendo una interpretación. Algunos ya quisieran que no dejaran hacer películas a los que no representaran fidedignamente algún tema o libro, pero las sociedades que hacen eso normalmente acaban con un –ismo al final. Cuando una persona va al cine tiene que saber que lo que está viendo es una mera representación de la visón de un director. No la verdad sobre nada.

Yo antes me enfadaba cuando veía películas con secuencias en el aeropuerto de Colombia con pollos, gallinas, palmeras y hombres con sombreros mexicanos. Ahora sólo pienso que el director es un idiota que seguramente hizo el bachillerato por correspondencia. Con los documentales pasa lo mismo. Un profesor mío me dijo un día que en los documentales de leones, los documentalistas están en parques cerrados y que las cebras las sueltan cuando ellos deciden soltarlas, y que todo está controlado. Así es como suelen rodarse los documentales. Al Gore decide filmar glaciares derritiéndose en el Ártico en verano y no en invierno cuando se vuelven a congelar. Michael Moore por otro lado, que aunque pienso que es un tipo bastante talentoso, también creo que ha prostituido lo que debería ser un documental al filmar sólo la cosas que le interesan y editar sólo las cosas que corroboran sus tesis.

Finalmente, quiero comentar que creo que el género del documental se está ficcionalizando cada día más así como el cine intenta adoptar técnicas del género documental para intentar dar más verosimilitud a su ficción. A mi, personalmente me gusta más cuando un documental se rueda intentando ser invisible, pero aun así creo que es la visión del documentalista intentando mostrarme algo y eso no tiene nada de malo si lo entiendo de esa manera también.

viernes, septiembre 07, 2007

Box-Office Español


La semana pasada salió una noticia que decía que no hay ninguna película española dentro del las 25 más vistas este año en España. ¿A quién le sorprende este dato? A mí no por lo menos, el cine español es de calidad bastante deficiente como para pretender estar entre las más vistas.

Pero no digo esto por ofender, sino porque creo que no se puede comparar el cine internacional que cuenta con una larga tradición de producción cinematográfica con una cultura cinematográfica que apenas ha tenido un desarrollo propio.

España lleva sólo 30 años con un sistema político-económico y social que permitiera empezar a generar una industria cinematográfica de calidad.

Piensen ustedes que hace treinta años España sólo hacía películas de Alfredo Landa persiguiendo suecas por las playas de Benidorm cuando en Francia Truffaut y Godard estaban inventando la Nouvelle Vague.

En Italia, Fellini, De Sica, Antonioni, Visconti, Rossellini y compañía estaba creando el neorrealismo italiano.

Y finalmente en Estados Unidos llevaban ya 60 años de tradición e industria cinematográfica inventando formatos, estructuras, tendencias, géneros y muchas más cosas bajo los impresionantes talentos de genios del cine como Orson Welles, Billy Wilder y William Wyler (arrogantemente solo para mencionar los que empiezan con la letra W).

La verdad es que el mejor cineasta español fue Luís Buñuel y lo peor de todo es que no desarrollo su talento ni dejó su know-how o legado en España. Buñuel realizó sus mejores películas es Francia y México como todos bien saben.



Y ahora me veo yo de vez en cuando en discusiones desesperantes con gente que alega que la única diferencia del cine español con el cine americano es la diferencia de presupuestos. Ja. Ya quisieran que esa fuera la única diferencia.

El problema es que la estrategia de marketing de los gobiernos es tratar de despertar un nacionalismo cinematográfico para devaluar el cine extranjero y obligar a los exhibidores cinematográficos a poner películas españolas aunque nadie quiera ir a verlas y aunque pierdan dinero con ellas.

Este modelo lo hemos robado del sistema francés que entró en decadencia en los 90’s y la única solución que se les ocurrió fue cerrar sus fronteras y obligar a la gente a ver cine francés. Pero no importa porque el papá estado financia todo el “cine” tanto en Francia como en España y los productores seguirán ganando dinero sin que la gente vea sus películas. Y por eso a ellos tampoco les importa que su cine sea tan triste que no se llenen las butacas. ¡Pero además se atreven a echarle la culpa a Internet por su ineptitud! Hagan mejor cine, y nosotros iremos a verlo.

viernes, agosto 31, 2007

Gosford Park


Hace poco vi Gosford Park del gran Robert Altman. Siempre he tenido una debilidad por las películas de alta sociedad inglesa y su servicio. Este subgénero por llamarlo de alguna manera, es lo que la gente se refiere normalmente como un ladrillo de película porque suelen ser muy verbales, visuales, cadenciadas, elegantes, sin efectos especiales y con ese humor-seco británico tan característico.


Personalmente es un estilo cinematográfico que me encanta porque en primer lugar me parece un cine muy británico que hace honor a la literatura de las hermanas Brontë y ahora se llama cine de época inglesa. Quiere recordar brevemente una de las adaptaciones al cine de las hermanas Brontë o Jane Austen como lo es la oscura y melodramática versión de Franco Zeffireli de Wuthering Heights con Juliette Binoche y Ralph Fiennes en el papel Heathcliff.


Bueno ahora si metiéndome en el tema, Gosford Park es una película ambientada en la primera posguerra del siglo XX y que narra la historia de una reunión de aristócratas en una casa de la campiña inglesa con motivo de un fin de semana de caza.



Este encuentro da lugar a numeras historias entrelazadas donde los líos de los señores de “arriba” terminan mezclándose con los avatares y enredos de los sirvientes de “abajo” añadiendo que uno de los presentes a la reunión es asesinado durante el fin de semana.


Con este precedente tan simple y tan típico de una novela de Agatha Christie, se narra una muy bien hilada historia coral donde las relaciones de los sirvientes particulares de cada uno de los muchos invitados son tan complejas y delicadas como los negocios y problemas de los aristócratas de arriba.


Robert Altman muestra una maestría absoluta en el manejo de tantas historias simultaneamente y de tantas estrellas británicas juntas en el la misma película. A propósito, todos hacen un papel maravilloso ( Kristin Scout Thomas, Helen Mirren, Emily Watson, Maggie Smith, Clive Owen, Michael Gambon y Ryan Phillippe entre otros).

Una película para recomendar totalmente, hace recordar otras grandes películas de este género como The Remains of the day y Howards End, las dos con Anthony Hopkins y Emma Thompson y dirigidas por quizás el mejor director de este género: James Ivory.


martes, agosto 21, 2007

Ingmar Bergman


Cómo todo buen amante de Woody Allen, soy asimismo un admirador de Ingmar Bergman. Bergman es no sólo el mejor cineasta sueco sino probablemente uno de los creadores más relevantes en la filmografía mundial, por haber intimado profundamente con los sentimientos del hombre, haber innovado en la estructura de sus películas y haber sido un artista muy completo, teniendo a su haber numerosas obras de teatro, novelas, cuadros y hasta series para la televisión sueca.



Hoy debo rendir este tardío homenaje al genio de Uppsala y recomendar alguna que otra cosa de su filmografía que al fin y al cabo no es solamente el legado de un director sino la mejor forma de recordarlo. Yo empecé a ver a Bergman gracias a Woody Allen y sus constantes referencia a sus películas.



Allen recuerda a sus tres principales mentores cinematográficos continuamente (Bergman, Los hermanos Marx y Freud). La primera película suya que vi fue Persona, donde cuenta la historia de una mujer enferma y la mujer que la cuida. Es una película muy personal e íntima donde la cadencia del tiempo es tan pausada como la del invierno sueco. Al final de la película, las mujeres sufren un extraño cambio de personalidad que me dejó muy perplejo y me recordó a David Lynch. Tardé días en asentar la información vista y entender la idea.


Debo confesar que mi primera impresión sobre Bergman fue dura, no vi la relación con Allen y no me convenció mucho en el momento. Lo que si supe es que era un cineasta diferente.


Después un amigo me regaló una novela de Bergman que se llama Las mejores intenciones. El libro es una novela donde describe como se conocieron y enamoraron sus padres. Desde las primeras páginas quede hipnotizado con la narrativa tan visual de Bergman y la forma tan teatral o más bien cinematográfica en que conduce la novela.


Además de ser una historia preciosa, describe de forma espectacular la suecia de la época y sus costumbres desde el punto de viste de su padre que estudiaba para ser un sacerdote protestante en Malmo. Ese fue mi punto de giro, el momento en que metí a Bergman en mi vida definitivamente y empecé a comprar sus películas.


Ahora que ha muerto, he visto un par de homenajes que le hacen los programas de cine y los noticieros, unos más serios y sinceros que otros, pero quiero rescatar de este pequeño homenaje mío, otras dos obras de Bergman que de verdad vale la pena tener en toda videoteca: La magistral Fanny & Alexander donde quiero recomendar particularmente la fotografía de Sven Nykvist y por otro lado El Séptimo Sello que según dicen, tiene una de las escenas simbólicamente más importantes de la historia del cine: la conversación con la muerte.


Ahora bien, tack ock hej då (gracias y adiós)

martes, junio 26, 2007

The Monkey Suit

Hoy quiero recomendar un capítulo de los Simpsons: El episodio 17x21 titulado The Monkey Suit. No se si le pasa a todos los Simpson-amantes pero ahora cuando veo un capítulo nuevo de los Simpsons me recorre una sensación de que ya no son tan buenos como antes. Aparentemente sus mejores días han quedado atrás. Esto se debe en gran parte a dos factores según mi entender.


El primero es la ley de la gravedad del espectáculo que indica sin excepciones que todo lo que sube en el termómetro de popularidad tiene que bajar (excepto los Rolling Stones).


El segundo es que es difícil mantener juntos al equipo creativo y de escritores que hicieron de la serie, la mejor de todas, durante la friolera de 18 años.

Sencillamente los mejores talentos detrás de los Simpsons eventualmente se han ido a escribir a otros sitios o a llevar sus carreras hacia otros rumbos. La prueba de esta decadencia es la creación del personaje de Disco Stu. No tiene gracia, dice siempre lo mismo y parece que siempre está fuera de lugar. No quiero decir que ahora sean malos pero ya no es lo mismo.


Habiendo dicho esto, tengo que hablar del anteriormente mencionado capítulo que pertenece a la línea de la decadencia de la serie pero que me parece que ha sido un lapsus positivo o rejuvenecimiento de los agotados intelectos de los escritores durante un episodio para crear una pequeña maravilla que recuerda a capítulos de temporadas clásicas cuando nos sorpendían con radicales cambios de dirección de la historia, críticas mordaces de algún tema o película actual y el humor sarcástico que los ha caracterizado siempre.


En todo caso, The Monkey Suit habla sobre la pelea que se está llevando en el mundo cristiano pero particularmente en Estados Unidos, sobre el evolucionismo contra el creacionismo en las aulas escolares. Yo me quedo con el comentario final de Lisa al final del capítulo



He puesto dos partes del capitulo.


Cámara y acción...