martes, junio 07, 2011

Darren Aronofsky: Drogas, Decadencia, Paranoia e Introspección

Llevaba mucho tiempo esperando a que Darren Aronofsky filmara una película para ayudarme a entender y darle sentido a su filmografía en su totalidad. Black Swan no es sólamente la película que lo ha encumbrado con los más grandes directores de esta generación, sino que también ha dado sentido al conjunto de su obra, que aunque es de gran complejidad en si misma, parece tener bastantes elementos en común y recurrir a sus temas predilectos de la psique y alma humana.

La primera película de Aronofsky, un neoyorkino graduado en dirección de cine en Harvard, fue Pi. Trata sobre Max, un matemático judío con terribles jaquecas y paranoias que intenta encontrar el numero completo de Pi.  Película en blanco y negro, bastante perturbante y estridente.   Muestra desde ese momento las buenas maneras de dirección y guión de Aronofsky y deja al espectador con un sabor de boca extraño al salir del cine.

Su siguiente película es la que lo hace saltar a la fama. Requiem por un sueño, película del 2000, es una historia de cuatro personas que tienen experiencias diferentes con las drogas.  Otra pieza inquietante y llena de tristeza donde Aronofsky describe la forma en que sus personajes luchan por salir adelante, sin éxito, y sin duda con finales trágicos. Me gustó particularmente la historia de la madre que se ve envuelta en una adicción a pastillas para la dieta. Bien dirigida, con un montaje entretenido y manejo de cámara nervioso y poco iluminado.






No he visto La fuente de la vida que fue su película de 2006 pero si El Luchador en 2008 donde Aronofsky ofrece a Mickey Rourke un papel para su redención personal y artística similar a la de su personaje en la película. Una vieja gloria de la lucha libre norteamericana que está en decadencia y lucha por seguir adelante día a día frente a su vida, su hija, su reputación, orgullo y su adicción a los esteroides, analgésicos y cocaína.  Otra historia triste de decadencia pero no muy memorable como película. Lo que si tiene es la firma especial de los temas favoritos de Aronofsky y la gran actuación de Marisa Tomei como siempre.  El Oscar de Rourke a mi entender es uno de esos premio que tanto gustan a Hollywood: no muy merecido pero si muy sentimental.

Finalmente está Black Swan que seguramente es su mejor obra hasta el momento y merecida ganadora de lo premios recibidos. Una película compleja y bien narrada. Un Dr. Jekyll y Mr. Hyde con final trágico pero esta vez el camino es muy diferente.  En Black Swan, Nina Sayers (Natalie Portman) es nombrada protagonista del ballet del Lago de los Cisnes de Tchaikovsky y tiene que ejecutar su papel a la perfección para poder estar a la altura de la obra, de los personajes de la obra, de su director, su madre ex-bailarina y del exigente público del Lincoln Center en Nueva York. Nina lucha para llegar arriba y su caída es grande y terrible ya que cae desde lo más alto.

Aronofsky se mete muy en profundidad en la vida de las bailarinas profesionales y nos muestra su esfuerzo, disciplina, sufrimiento y sacrificio. Una obra maestra que habla del arte dentro del arte y que requiere de todo un viaje de conocimiento y una filmografía como la de Aronofsky, llena de conflictos, sentimientos e introspección para poder llegar hasta aquí.
No son historias de triunfadores ni de triunfos; cuenta historias de personas en decadencia, con problemas mentales y físicos, que caen en espirales de paranoia y autodestrucción que los llevan a perderse o a caer a lo más profundo.
Un director que no es para todos los gustos, pero es sin duda un creador de historias complejas y con mucha visión del alma y la mente humana.


sábado, marzo 19, 2011

Las Alas del Deseo

Hace unos años conocí Berlín y tuve la suerte de estar allí durante unos diez días. Me fascinó y sin lugar a dudas se convirtió en una de mis ciudades favoritas que conozco. Pero más allá del atractivo contraste entre Berlín oriental y occidental, su arquitectura Bauhaus y su buena gastronomía y cerveza; lo que más me ha gustado de Berlín es su gente y el espíritu de libertad y progreso que se siente en casi todos lados. Berlín transmite instantáneamente una sensación de cambio y de querer borrar lo sucedido en el pasado. Una ciudad reconstruida pero que guarda en muchas esquinas el recuerdo de lo que sucedió y lo que los Berlineses no quieren volver a ser. Un ejemplo es la Iglesia-Memorial Kaiser-Wilhelm que vemos en la fotografía de la izquierda. Una iglesia de arquitectura neorrománica destruida en la segunda guerra mundial pero que han decidido conservar sus ruinas para recordar el horror y las heridas de la guerra. La verdad es que es visualmente impactante y triste.
Ayer vi una película que siempre me ha gustado pero que al verla de nuevo le vi más niveles de complejidad que antes no había percibido. Siempre suelo decir que una película buena es la que en el segundo o tercer visionado se ven más cosas y gusta más. Las malas son peores la segunda vez.  El cielo sobre Berlín de Wim Wenders  trata sobre unos ángeles que viven invisibles entre los habitantes de Berlín y los oyen, consuelan y acompañan durante su  vida y situaciones diarias. Uno de los ángeles desea experimentar la vida de los hombres y sentir sensorialmente lo que ellos sienten.  En primer nivel es una película muy bonita y poética que está rodada en blanco y negro para representar la visión de los ángeles y en color para la vida de las personas.  En un segundo nivel es una película que habla sobre ese proceso de curación de los Berlineses. De como sus ciudadanos luchan por dar un paso adelante y progresar sin olvidar el pasado turbio de la ciudad y lo que pasó allí.  Hay una tercer nivel y es que la película fue rodada en 1987 cuando Berlín estaba todavía dividida y el comunismo y el muro de Berlín estaban a punto de caer. Es una película cargada de emoción pero con un aura triste.

El caso es que me parece que es una de las películas que mejor representa para mí lo que es el cambio y espíritu de los Berlineses.  El cielo sobre Berlín fue estrenada bajo el título de Der Himmel über Berlin en 1987 y fue seguida unos años más tarde por una secuela también de Wim Wenders que se llama ¡Tan lejos, tan cerca! bajo el título In weiter Ferne, so nah! Esta secuela que fue estrenada en 1993 con más presupuesto debido al éxito de El cielo sobre Berlín, es otra buena película que continua analizando el proceso de transición de los Berlineses pero ahora bajo la lupa de la reunificación de Berlín y analizando las grandes incongruencias y contrastes existentes.  La historia sigue narrando la caída de un ángel que decide experimentar por su cuenta como viven los hombres y su deseo por sentir empíricamente el amor, el calor, el hambre y la muerte.

Es interesante recordar que en 1998, Hollywood decidió hacer un remake de estas películas de Wim Wenders cambiando Berlin por Los Angeles y utilizaron a Meg Ryan y a Nicholas Cage para dar vida a este remake.  El resultado fue City of Angels y como podrán imaginar el resultado no es nada memorable.  Una película sosa, mal actuada y mal dirigida que paso por la taquilla como por mi memoria; fugazmente.
Les recomiendo comprar estas dos películas de Wenders y si pueden, y se los permite su trabajo, el bolsillo y sus ocupaciones; visiten Berlin y disfruten de una ciudad espectacular y moderna, con unos de los mejores ciudadanos y ciudadanas que he conocido nunca.

martes, diciembre 28, 2010

Animación para no-niños

Yo soy de la generación de los Simpsons. Los que me conocen dicen que la mitad de mis conocimientos están basados en Los Simpsons.  De pequeño recuerdo que mi madre decía que no le gustaban para nada, que le parecían "matachos horribles"  y que no creía que fueran para niños.  Y la verdad que es que no lo eran y no lo son hoy en día.  En su momento fueron una innovación en el formato de las series de televisión buscando un medio que permitiera decir y hacer lo que quisieran los guionistas sin las limitaciones del mundo físico y los actores.  La animación dio alas a que se iniciara una nueva etapa en la escritura de las series y según mi opinión, el inicio del boom de talento y creatividad que vemos hoy en día en el mundo de las series de televisión.   Aunque incluso hoy en día ciertos canales siguen poniendo a Los Simpsons en horario infantil como si ese hubiera sido su target de audiencia alguna vez.  A estas series les llamo, por falta de un mejor nombre o genero especifico: Animación para no-niños.

La primera de estas series para no niños que recuerdo fue Beavis y Butthead de la cadena MTV.  Era una serie creada por Mike Judge en 1993 que trataba de dos adolescentes realmente idiotas que se sentaban todos los episodios en su sofá a criticar los vídeos y los grupos de MTV. Su exito residió en la forma directa y particular para hacer de criticos musicales y dar aprobados o suspensos a los personajes del momento. Todo maquillado por la ignorancia de los personajes y en la idea en que por ser animación, es difícil asignar responsabilidad por las burradas que decían de todo el mundo.  Después evolucionó a mostrar más aventuras de Beavis y Butthead en el colegio o por su pueblo.   Una serie muy cruda en animación y repetitiva en formato pero a veces atacaba con agudo ingenio y daba en el clavo.



Por esos mismos años conocí a  Los Simpsons, desde luego la gran innovadora, y aunque genial desde sus inicios, fue incrementando su calidad año a año en agudeza, profundidad, estructura de guión.  También fue creciendo en sus aspectos más fundamentales que son en sentido del humor y ese sentido del sarcasmo enfocado a la caricaturización (nunca mejor dicho) de la sociedad y la familia estadounidense del momento.  Los Simpsons ha sido no sólo una fuente de entretenimiento continua sino un profesor y mentor durante ya casi veintidós años.  No hay estereotipo no tratado ni tema sin investigar:  la política, los deportes, las guerras,  la ficción, la realidad, el cine, el racismo, el clasismo, los gays, los inmigrantes, las religiones,  los medios, la eduación, el gobierno, los clásicos, el arte y mucho mucho más. Tan cercanos como una familia real pero a su vez inmortales y eternos.  Los Simpsons y Springfield no son sólo una ciudad y una familia sino todas al mismo tiempo. Son universales. Podría escribir horas y horas sobre sus enseñanzas.
 Aunque los Simpsons  no son el final de este trayecto,  después de unos quince años de éxito, sus mejores guionistas se fueron a buscar otros proyectos. Unos se volvieron presentadores de televisión como Conan O`Brian, otros se pasaron al cine, y otros se incorporaron a otros proyectos.   

En 1997 South Park apareció en escena y dio otra vuelta de tuerca a la estructura de la animación.  Trey Parker y Matt Stone, originarios de Colorado,  deciden empezar un proyecto donde la animación es sólo un vehículo para narrar su historia. Es tan evidente que los personajes son bidimencionales y rudimentarios. De hecho parecen hechos con cortaduras de papel de colores.   Este detalle confundió haciendo pensar que era una serie de bajo presupuesto y de peor contenido pero nada más lejos de su intención verdadera.  South Park en pocos años atrajo la mirada de todos por su acidicimo humor, critica hiriente sin merced ni miramientos y sobre todo por su vocabulario sin censura ni tapujos y sin ningún tipo de pudor.  Se metieron con temas tabú como ninguna serie se había atrevido antes. Los Simpsons tocaban esos temas con ironía pero Soth Park los atacaron de frente:  pederastia, ataques religiosos a curas, Jesús, Mahoma, judíos, violencia, homosexualidad, machismo y todo al que pudieran atacar, personajes famosos del mundo real sin cambiar los nombres ni pedir permiso ni perdón.

 Muchos la consideraron una aberración sin gusto pero ciertamente tuvo una ventana de admiradores y su humor triunfó para los que creen en la libertad de expresión y para los que creen que la crítica directa es la mejor medicina para ciertos males de la sociedad.  Para los que fueron o se sintieron atacados, seguramente no fue divertido.   Lo que quedó claro es que no era una serie de animación para niños y la pasaban muy tarde en la noche y con avisos sobre lenguaje explícito y contenido para adultos. Ya era un genero aparte.


 Hoy en día están de moda más que nunca las series de animación de este género.  Podemos ver Family Guy y sus Spin-offs American Dad y The Cleveland Show. Estas nuevas series de hoy, creadas por Seth MacFarlane son las herederas naturales del lenguaje y evolución de los Simpsons, South Park y Beavis y Butthead.  De los Simpsons toma su estructura de familia unida pero desequilibrada emocionalmente que critica las sociedad actual y lo que la rodea.  De South Park toma su gusto por los chistes pesados, escatológicos y groseros. También el cinismo duro con el que critica a los personajes de la actualidad. Aunque también parece estar innovando por si misma y ya se ven brochazos de un estilo propio.  Alguna satira muy bien lograda o algún chiste bien desarrollado.  Sobre todo en el uso de los flashbacks y las elipsis temporales.

Termino poniendo un video del aniversario de los 20 años de los Simpsons. No sólo es la serie que más lleva corriendo en antena seguido sino la de mejor rating de toda la historia de la televisión. La introducción es presentada por algunas personas de las que he hablado en el artículo rindiendo homenaje. 




viernes, noviembre 26, 2010

Band of Brothers: ¿Por qué luchamos?

En 1998, Steven Spielberg estreno "Salvando al Soldado Ryan"  para completar su idea de dramatizar cinematograficamente la segunda guerra mundial, brindar un homenaje a los caídos en en día D y narrar una historia que sumergiera a los espectadores de una manera cercana y cruda a los sentimientos y sensaciones de una guerra verdadera.   El resultado fue bastante exitoso en taquilla aunque se quedó corta tanto para Spielberg como para ciertos espectadores, yo incluido, en cuanto a los objetivos deseados.  La secuencia del desembarco en Normandía fue impresionante y sensorialmente apabullante.  Balas silbando, caos, confusión, sangre, sesos volando y colores apagados y tristes como esa madrugada de Junio de 1944, pero la historia era floja, se fue cuesta abajo después del desembarco y el resto fue inconsecuente.





El defecto fundamental de la película es que en dos horas es imposible transmitir lo que se siente en una guerra, es difícil meterse en la piel de los soldados y resulta complicado narrar sucesos para darle el valor histórico a lo que sucedió en esa fatídica época.   Spielberg desde el mismo estreno del soldado Ryan, ya pensaba en complementar ese proyecto, y para hacerlo necesitaría de otro formato narrativo.




Band of Brothers es el resultado de ese esfuerzo corrigiendo lo que faltaba en el soldado Ryan.  Una serie  de Televisión basada en el libro de Stephen E. Ambrose y  producida por Speilberg y Tom Hanks y especialmente HBO, que seguramente realiza las mejores series de televisión en el mundo, donde narran en 10 capítulos de un hora, las memorias de los veteranos de la compañía más laureada del ejercito norteamericano en la segunda guerra mundial: la compañía Easy de Paracaidistas.
El resultado no es una americanada heroica ni mucho menos,  es una narración respetuosa y muy cuidada, basada en las memorias de los veteranos reales de guerra que profundiza como nunca antes se había experimentado en el cine,  en las vivencias, anécdotas y penurias de esos hombres que decidieron ir a Europa a luchar contra el Nazismo.  Recuerda grandes películas bélicas como Full Metal Jacket, Patton, o incluso en algún capítulo a Schindler´s List.

Para dar una pequeña muestra de su profundidad,  los capítulos son presentados por los mismos veteranos y algunas de sus memorias son impactantes.  Uno de los elementos más interesantes del formato de serie, es que permite desarrollar las historias con tiempo y centrándose en el factor humanos y no en la acción o efectos especiales.   El cine recurre a explosiones y golpes de efecto para atraer público, pero las series no tienen esa necesidad y se puede centrar en la narración y desarrollo de los personajes.



Recomiendo mucho comprar esta serie para tenerla en casa y poder verla con calma.  Es un homenaje real a los que lucharon en una guerra durísima y cruel, y aunque creo que ninguno de nosotros queremos que existan guerras,  hay veces que la guerra se mete en tu vida y algunos pobres desgraciados tienen que ir a defendernos.

sábado, octubre 30, 2010

Homenaje a Fred Astaire... en la película Origen?

¿En qué se parecen este fotograma de la película del año ORIGEN....


a este otro fotograma de la película Bodas Reales?

Sin entrar en grandes detalles sobre la que para mí es la película del año, Origen, me gustaría comentar una anécdota bastante curiosa... y es que cuando vi la película por primera vez, me pareció que en un momento determinado se hace un homenaje a un gran clásico del cine, Fred Astaire bailando en el techo. Lo sorprendente es que esto ocurre en la más trepidante escena de acción de la película de Chris Nolan.


No puede ser pura coincidencia, el homenaje es evidente, se ve en la escena en la que la furgoneta se precipita al vacío y los personajes que se hallan sumidos en los niveles más profundos del subconsciente entran en caída libre, quedando a merced de los efectos de la ingravidez. Es en ese momento cuando, Arthur, el personaje encargado de guardarles las espaldas en un nivel superior del sueño, lucha contra un personaje creado por el subconsciente de Robert Fisher, que es a quien están realizando el "Inception".

A continuación, un clip con la escena de Origen, un original guiño a la mítica escena de Royale Wedding, que en su momento fue una revolución de los efectos especiales:



No deja de sorprenderme el siguiente vídeo, todo un clásico, realmente merece la pena ver cómo la fuerza del amor hace que Tom Bowne (Fred Astaire) se levante y baile por las paredes y el techo de la habitación. El personaje está tan enamorado que siente que podría bailar en el techo, y como una forma de realismo mágico, Tom se levanta y literalmente empieza a bailar sobre el techo y las paredes. La coreografía está hecha al milímetro, y las transiciones entre plano y plano son muy cuidadas. ¡NO SE LO PUEDEN PERDER!  nota para los impacientes: el baile empieza en el minuto 2'50'':


Pero ¿cómo lo hacen?
Muy sencillo y a la vez aparatoso para la época... Se colocó el escenario entero sobre una plataforma que hacía girar todo el set, y la cámara se fijó al suelo del set, de forma que rotaba con él. En realidad el personaje está siempre en el suelo, pero la naturalidad con la que Fred Astaire se mueve y baila sobre las paredes es alucinante. 


El siguiente vídeo es bastante curioso, ya que muestra la escena de lucha de Inception dando la vuelta a la imagen acompañando a la fuerza de la gravedad, para que podamos ver cómo sería la escena si estuviera rodada en un solo plano gravitatorio:



Pero volviendo (y nunca mejor dicho) al origen de la cuestión, tampoco me parece casual el look de Joseph Gordon-Levitt, traje oscuro, peinado hacia atrás, marcando la frente, además su cara es ligeramente afilada y sus orejas sobresalen ligeramente con respecto al óvalo facial...


...ciertamente me recuerda a alguien, ¿o no? Juzguen con sus propios ojos, y saquen sus conclusiones.  La primera vez que vi la película, solo vi la similitud entre la escena de acción y el baile de Fred Astaire, pero ahora pienso que el personaje, Arthur, busca también acercarse a esta imagen, emulando esa elegancia atemporal tan característica y que lo convertiría en todo un galán de la época. 

Articulo escrito por Olive Oil

viernes, octubre 22, 2010

Chris Nolan es el David Fincher de esta década



En 1992, fui a ver una película de un director de excelentes vídeos musicales de Madonna y Michael Jackson en los 80's que había dado el salto al cine. Ese director se llamaba David Fincher y la película fue Alien 3. Me gustó muchísimo la película aunque no fue del gusto de los fans de Alien del momento. A mi me gustó mucho el ambiente oscuro, la fotografía flourescente, la música agobiante y la lucha mano a mano de Ripley con un único alien-perro.

Dos años después Fincher sacó la película Se7en.  Cuando salí del cine, ya tenía un nuevo director favorito.  Se7en sigue siendo una de mis películas favoritas hoy en día.  Para mi, Fincher fue unos de los grandes nuevos directores de los noventa con títulos posteriores como The Game y Fight Club. Después en los 2000's ha tenido películas buenas pero no tan brillantes como en los 90's (Panic Room, Zodiac, Benjamin Button y La Red Social).  Estas últimas no son excelentes películas, aunque si me gustan y siguen teniendo la firma característica del cine de Fincher en cada una de ellas.  



La caida de Fincher sin embargo ha sido el nacimiento de un nuevo Fincher. Un nuevo director rompedor interesante, oscuro, complejo, y creativo en los aspecto musicales, de fotografía, guión y de montaje:  Christopher Nolan.

Nolan es para mi el Fincher de esta decada. Su primera película Memento (2000) nació cuando Fincher empezó su decadencia y me acuerdo también mi reacción al ver memento en el cine.  Tuve que cerciorarme de que Fincher no era el director sino un tal Chris Nolan.   Sus estilos se funden y Nolan, aunque un poco más comercial que Fincher, es capaz de cautivar con la misma intensidad que su antecesor. 

Nolan ha dirigido tras Memento, las dos nuevas entregas de Batman (Batman Begins y la impresionante El Caballero Oscuro) que han supuesto la resurrección de la saga que comenzó Tim Burton en 1989 y han hecho olvidar las impunes desgracias de Joel Schumacher con Batman Forever y Batman y Robin). También dirigió  The Prestige (El Truco Final)  y la más recientemente y razón por lo que escribo este articulo ya que sube el listón un poco más alto:
 Inception (Origen en España). 

Siempre he pensado que la marca de una buena película es que después del segundo visionado, te debería gustar más y le sacas más a la película. Por contra, las pelis malas son peores en un segundo visionado (ej: Yo creo que he visto el Padrino más de ocho veces y cada vez me gusta más).  En Origen, la estructura, ritmo, montaje, música y sobretodo el guión nos engancha desde el primer minuto con su surrealismo e imaginación.  También al salir del cine se puede ver a todo el mundo comentando ávidamente  la película lo cual hace ver su verosimilitud y complejidad. Algo similar a cuando salgo de una peli de David Lynch o de Lars Von Trier (guardando las distancias). 


Finalmente comentar que bien sea Nolan que es el nuevo Fincher o Fincher que sigue siendo Fincher, soy fan de los dos y hasta he salido satisfecho al ver La Red Social, que si bien es del Fincher post 90's, su montaje es bueno, la música genial (Trent Reznor), y el guión de metralleta de Aaron Sorkin (guionista de The West Wing) engancha fácilmente y para ser un bio-pic. Fincher narra la historia del creador de Facebook desde el punto de vista del co-fundador de la empesa y casi nadie sale bien parado. 

Me ha dejado una sensación buena. Buena, pero nada comparado con la emoción de Origen y el río de tertulias sobre el sueño, la realidad, el origen, el manejo de tiempo, los diferentes niveles del sueño, el inception, la verdad sobre el final y las teorías sobre los que sucede realmente. Todo esto sin olvidarme de la magnifica actuación de todos los actores, desde Di Caprio hasta Ellen Page protagonista de Juno.  Yo ya tengo ganas de que salga en DVD - BluRay para verla otra vez.  

  

jueves, mayo 13, 2010

La guerra de Charlie Wilson: ¿Buena pelicula? Ya veremos

La película "La guerra de Charlie Wilson" de Mike Nichols tiene una secuencia al final de la película que me gusta mucho y refleja un sentimiento político en el que llevo pensando un tiempo y que creo que la mayoría de los políticos actuales no tienen nunca en cuenta:
Las consecuencias de ciertas acciones políticas y sociales tienen repercusiones imprevistas y a veces devastadoras en el tiempo. Y además tales acciones no se deberían juzgar tan fácilmente como "buenas" o "malas".

El espía de la CIA personificado por Philip Seymour Hoffman, le cuenta una historia al congresista Charlie Wilson (Tom Hanks):


Una vez un niño recibe por su 14to cumpleaños un caballo...todos en el pueblo dicen, "qué bien". El maestro Zen dice, "ya veremos". Dos años después el niño se cae del caballo, se rompe la pierna y todos en el pueblo dicen, "Que mal". Y el maestro Zen dice, "ya veremos". Luego estalla una guerra y todos los jovenes tienen que ir a la guerra a pelear...excepto el niño porque su pierna está rota. Todos el el pueblo dicen " qué bien". 
- Y ahora el maestro Zen dice: "Ya veremos".

"La guerra de Charlie Wilson" fue escrita por Aaron Sorkin, el mismo guionista de la magnífica serie "El ala oeste de la casa blanca", una de las mejores series que he visto en mi vida. Es la historia de el presidente Jed Bartlet (Martin Sheen) durante sus 8 años en la casa blanca. La serie nos mete tras la bambalinas de la política norteamericana y aunque es a veces demasiado intensa por la velocidad de sus dialogos, es muy inteligente e ingeniosa.
Sorkin es uno de los mejores guionistas de la actualidad y en "La guerra de Charlie Wilson", presenta una historia que aparenta ser una película muy típica-americana sobre cómo Estados Unidos ayuda a Afganistan a librarse del yugo comunista en los 80's.  Pues nada más lejos que eso. El argumento es una escusa para hablar de las consecuencias a largo plazo de las acciones de los políticos, la inteligencia militar y los gobiernos. Los actores hacen un trabajo impresionante empezando por Philip Seymour Hoffman y Amy Adams aunque también Tom Hanks y Julia Roberts. Sus personificaciones hacen ver cómo un puñado de personajes casi sin virtudes personales ni bondades, son capaces de influir de tan gran manera en la historia de un país. 

También es curioso anotar que "La guerra de Charlie Wilson" es el antecedente y consecuencia de Rambo III de cierta manera. Hay que recordar que el héroe norteamericano pluscuamperfecto de los 80's también se va a Afganistan también a ayudar a los pobres campesinos talibanes contra el ataque de las tropas soviéticas.  Esa es la evolución del cine norteamericano en 20 años. Rambo pasa por los acontecimientos políticos de su momento sólo centrándose en el enfoque de la guerra fría y el ataque ideológico que se tenía en el cine contra el comunismo. Ahora algunos cineastas producen películas haciendo ver los errores de la inteligencia americana, la CIA y el gobierno americano cuando intercede en otros países. Antes era contra del enemigo comunista, después contra los musulmanes, ahora contra EE.UU ¿Cual es correcto?  No se...como dice el maestro Zen: Ya veremos...





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