
Viendo la tele vi que están pasando una serie americana que se llama Sexy Money aquí y Dirty Sexy Money en los Estados Unidos. Trata sobre una familia de multimillonarios neoyorquinos que además de ricos y poderosos, resulta que son también sexys. No he visto ningún capítulo todavía pero me interesó mucho ver a Donald Sutherland como protagonista de la serie. Me sorprendió ver lo viejo que esta Donald aunque todavía guarda esa mirada intensa y penetrante que le ayuda a personificar fácilmente a un malo en una película pero aun mejor cuando hace de bueno porque le da un aura de serenidad y bondad inescrutables.
Después de ver repetido el anuncio de la serie varias veces en la TV, me dio ganas de repetir una de sus mejores películas, Ordinary People, dirigida por Robert Redford. Esta película fue la ganadora de cuatro Oscares incluyendo mejor película, mejor director y mejor guión del año 1980.
La película, basada en el libro de Judith Guest del mismo nombre, trata sobre una familia ordinaria y normal americana. El problema es que el hijo adolescente, interpretado por Timothy Hutton, desde el principio de la película tiene un trauma psicológico desconocido para nosotros que aparentemente ha sucedido poco antes de empezar la película. La trama se desarrolla acompañando al hijo a superar su trauma y desvelar la causa del mismo enfrentarse con sus amigos de colegio, un psiquiatra y la relación con su padre y madre interpretados por el mencionado Donald Sutherland y por una fría y genial Mary Tyler Moore.
Gente Ordinaria es un ejemplo de cómo llevar el ritmo cinematográfico y de mantener la tensión dramática y el interés del espectador al soltar piezas de información poco a poco y en el momento justo. Personalmente a mi me recuerda y me parece como una antecesora a American Beauty, rompiendo con el esteriotipo de la familia perfecta americana y mostrando a todos los integrantes del hogar como seres complejos con problemas internos grandes que normalmente quieren callar y guardar, pero que un día explotan en un momento de catarsis y liberación. Mary Tyler Moore prodría ser fácilmente Carolyn Burnham y Tomothy Hutton podría ser fácilmente Jane Burnhan.
Buena peli para los que les guste el drama-psicológico y para los que dicen que en Estados Unidos no se hace cine íntimo y con sentimiento.



